Querida hermano:

Hoy cumples años. ¡Felicidades! Seguro que das una fiesta maravillosa donde la risa y la alegría estan presentes. Tu familia y tus amigos estamos contigo. Los chistes y las anécdotas nos obligan a estar riendo constantemente. Cantar y bailar es obligatorio. Nadie falta. ¿Nadie? Bueno, perdona, eso no es verdad. Faltas tú. Hace diez años que nos dejaste. Una terrible enfermedad te alejó de nosotros que luchamos contigo para vencerla. ¡Estuvimos a punto! Pero...Dios te llevó con Él. Nos privó de tu alegría, de tu dinamismo, de tu optimismo y tus ganas de vivir. Nos dejó a cambio, el recuerdo de haberte conocido, de haberte amado, de haberte acompañado en tu lucha contra la leucemia, de .....muchas cosas que harían esta felicitación interminable. ¡Te queríamos tanto!
Pero si quieres, volveremos a charlar, a través de esta bitacora con carta de ida y vuelta, a recordar aquellos buenos tiempos y ver, lejos uno del otro, lo que nos deparan estos atribulados dias de finales de octubre, al principio del siglo XXI.

Un abrazo