Querido hermano:
Ayer enterramos a Jose. Cientos de amigos llenábamos los bancos de la iglesia, muchos tuvieron que seguir de pie la ceremonia. El sacerdote, supo hacer un retrato fiel y ajustado de él. Lo definió como informal, no amigo de las formalidades, generoso, nada era suyo y nos hizo sentir orgullosos de haberlo conocido. Te hubiese gustado. Yo le dije a E. que seguramente estaría cambiando de forma e incluso de color las cortinas del paraíso, si es que tiene cortinas; sino se las pondrá. Ya lo conoces. Este sacerdote, el rector de la SAFA, nos emocionó y nos hizo brotar las lagrimas con sus palabras.
La noche anterior todos nos acordamos de ti, todos hablaban de la semejanza entre los dos, amigos desde niños, casados con amigas desde niñas, siempre juntos, los cuatro, y los amigos que fuisteis agregando a la pandilla; al final la misma enfermedad pudo con vosotros, cuando estábamos a punto de cantar victoria, perdimos la guerra. También nos disteis ejemplo de saber llevar la cruz
Empieza una nueva etapa. La vida sigue con sus luces y sus sombras pero os tenemos a vosotros en un buen sitio, y sabemos que nos echareis una mano cuando la necesitemos.
Hasta otra
Un abrazo
Querido hermano:
E. acaba de llamarme por teléfono. Lloraba como una Magdalena, ya la conoces, es muy sensible y quería a José con locura. Me ha comunicado su muerte hace unos minutos. Me imagino que ya lo sabes, que habrás salido a esperarlo y te habrás fundido en un abrazo con él.
Tu misma enfermedad, tu mismo médico que no paraba de decirle que desde tu muerte hasta ahora la medicina había avanzado mucho y todo saldría bien.
Con su sonrisa y sus chistes, me decía la última vez que hablé con él, que no tenía ganas de volver al hospital, que no se encontraba con ánimos. Que tenía dudas, que si el autotransplante era lo mejor, ¿como estaban buscando donantes entre su familia? Ninguno fue compatible.
Este fue bueno y su medula empezó a funcionar adecuadamente. La quimio fue muy dura y por lo que acaba de suceder no la ha superado. Una bajada de tensión fue el anuncio de que algo empezaba a ir mal, una infección… 24 horas en la UVI y… se marcho contigo. Estoy esperando que llegue a nuestra ciudad. Ya te contaré más cosas.
Un abrazo
Querido P:
Recuerdo una entrevista que te hicieron en la radio. En ella decías que en una casa donde ni siquiera entrase el Marca, difícilmente iba a entrar un libro. Cualquier libro. Para ti no había libros malos. Solías decir que todo libro tenía algo digno de leerse y recordarse, bien para estar de acuerdo con él o bien para no estarlo y manifestar su desacuerdo.
¿Por qué te recuerdo esto? Muy sencillo. Acabo de leer un libro que a ti te habría gustado: “la magia de leer” de José Antonio Marina. El autor nos cuenta que la magia más poderosa que hay es la magia del blanco y del negro. La escritura y la lectura. De esa magia emergen hadas y dragones, mundos nuevos y mundos antiguos, personajes históricos y personajes inventados, sentimientos, leyes, poemas y emociones.
Querido hermano, últimamente se habla del desencantamiento del mundo, de la influencia nefasta de la televisión basura. Y se nos pide que hagamos un esfuerzo, que busquemos el crecer y para eso es necesario que volvamos al libro. A los libros. Tú que presumías de tener una buena biblioteca estarás de acuerdo con esto. De los libros podemos aprender mucho y también podemos disfrutar y divertirnos y sentirnos acompañados. Si no volvemos a los libros corremos el riesgo de ser unos analfabetos funcionales, ¡no entenderemos los manuales de funcionamiento de los electrodomésticos que nos compramos! Y entre otras cosas eso es una manera de ser esclavos y estar ciegos. Y nos perderemos muchas aventuras.
Espero que caminemos en la dirección correcta
Hasta pronto.
Un abrazo
Querido hermano:
Cuando hablábamos de tus deseos de vivir una temporada en New York solías decir que sin los americanos, de USA, viviríamos muy bien, pero que si ellos no existiesen deberíamos de inventarlos. Por eso se que la noticia que publica The Washington Post te llenaría de indignación y rabia. Según este periódico en varios países existen cárceles secretas, sitios negros les llaman, en las que los americanos, de USA, tienen prisioneros a personas sospechosas de terrorismo. No se sabe la identidad de los sospechosos, ni quien ha decidido que se les detenga, ni los métodos que emplean para interrógalos, ni quien decide cuando dejarlos libres. Ningún jurado ha examinado las pruebas presentadas en su contra, ningún abogado ha podido defenderles. Podemos pensar que los derechos humanos son sistemáticamente violados con ellos. ¿Quiénes son los culpables de esto?
Todo no vale decías, todos no somos iguales. El que existan ladrones no me autoriza a robar. Pero querido P. aquí tienes un ejemplo de la violencia del más fuerte. La de aquellos que se creen por encima del bien y del mal
Un abrazo
Querido hermano:
Cuando paseábamos por nuestra pequeña y coqueta ciudad hablábamos sobre como sería en el futuro. Teníamos muchas dudas sobre el y no siempre estábamos de acuerdo. Ninguno de los dos hemos acertado. La ciudad ha crecido. En todos los aspectos. Es más rica. Hay más negocios y se mueve más dinero. Se ha expandido por el norte y se han edificado barrios enteros, con cierto aire moderno y no muy mal gusto. El color blanco de sus edificios ha ido dejando paso a ocres, rojos y mezclas no muy afortunadas, que han modificado su fisonomía. Seguimos recibiendo muchos turistas que vienen a ver nuestros monumentos. La población ha sufrido un cambio espectacular. Tenemos paisanos de muchas nacionalidades: chinos, árabes, rumanos, argentinos, chilenos, ecuatorianos, colombianos, subsaharianos, además de algunos ingleses. ¡Somos cosmopolitas! Y además en la época de la recogida de la aceituna vienen emigrantes para hacer ese trabajo que tan bien cantaban los poetas y cantautores de los años 60-70.
¿Recuerdas: “aceituneros altivos…”?
No ha sido fácil esta integración, problemas de adaptación, pequeños delitos al principio de llegar, posiblemente cometidos por la delincuencia de aquí que ganaba en río revuelto. Pero hay una cosa de la que podemos sentirnos orgullosos, nuestros paisanos se han volcado en ayudar a los emigrantes, albergues, comida durante toda la campaña, personas que se alternan en hacerla y en servirla, alimentos donados, ropa para combatir el frío, hemos sabido estar con la gente en el momento que nos necesitaban.
Pero no todo es positivo, el tráfico es horrible y ni los semáforos ni las rotondas que se han creado consiguen agilizarlo ni dotarlo de racionalidad.
Seguiré contándote cosas en otra carta.
Un abrazo
Querida hermano:
Hoy cumples años. ¡Felicidades! Seguro que das una fiesta maravillosa donde la risa y la alegría estan presentes. Tu familia y tus amigos estamos contigo. Los chistes y las anécdotas nos obligan a estar riendo constantemente. Cantar y bailar es obligatorio. Nadie falta. ¿Nadie? Bueno, perdona, eso no es verdad. Faltas tú. Hace diez años que nos dejaste. Una terrible enfermedad te alejó de nosotros que luchamos contigo para vencerla. ¡Estuvimos a punto! Pero...Dios te llevó con Él. Nos privó de tu alegría, de tu dinamismo, de tu optimismo y tus ganas de vivir. Nos dejó a cambio, el recuerdo de haberte conocido, de haberte amado, de haberte acompañado en tu lucha contra la leucemia, de .....muchas cosas que harían esta felicitación interminable. ¡Te queríamos tanto!
Pero si quieres, volveremos a charlar, a través de esta bitacora con carta de ida y vuelta, a recordar aquellos buenos tiempos y ver, lejos uno del otro, lo que nos deparan estos atribulados dias de finales de octubre, al principio del siglo XXI.
Un abrazo